¿Cómo conservar tu trabajo?

La crisis económica mundial está empezando a superarse pero en varios países, como España, el paro va a continuar. Por eso es necesario mejorar nuestra productividad para poder conservar nuestro empleo.

Una de las cosas que uno no debe decir cuando un compañero requiere nuestra ayuda o cuando se nos quiere delegar una responsabilidad es "no es mi función". Si bien antes era habitual delimitar claramente nuestro campo de acción para ser más eficientes, hoy en día es la multifuncionalidad lo que privilegian los empleadores.

Cuando te encuentres ante la disyuntiva de aceptar o no una nueva función temporal, analiza tu carga laboral y si es posible que te des un tiempo para ayudar en la nueva tarea, entonces lo mejor es no negarse. Piensa en que es un halago que un compañero piense en ti para darle ayuda y o lo tomes a mal.

Además, los empeladores o jefes directos siempre están a la búsqueda de trabajadores "todo terreno", empeleados que saben muchas cosas y que todas las hacen bien, una especie de asesor constante de sus demás compañeros.

No se trata de meterte en cosas que no te incumben, se trata de dejar claro que puedes adaptarte a cualquier labor con profesionalismo, pues eso es indispensable cuando un empleador evalúa a quién despedir o no durante un poceso de reducción de personal.